EL CIELO CON LAS MANOS
Escrita a fines de los setenta, El cielo con las manos es la confesión de un exiliado que evoca con melancolía su juventud en Resistencia, cuando su sueño más íntimo era acercarse y acariciar a Aurora. Hacer el amor con ella hubiera sido «tocar el cielo con las manos». Pero Aurora no representa solo el amor y el deseo; delineada en el recuerdo, la joven es la imposibilidad de regresar a Argentina. A través de su personaje, Giardinelli logra adentrarnos en un mundo alienante y alienado, al mismo tiempo que nos hace participar de las angustias vitales que emanan de toda contingencia política.

LA HOJA EN BLANCO
LA BUENA EDUCACIÓN
9 KILÓMETROS
KAWESQAR, HIJOS DE LA MUJER SOL
JARDINERÍA Y HUERTOS FAMILIARES
ISABELISIMA
INICIATIVA , ASTRAL Y PRECURSORA
HEBRAS
HABLAN LOS MUROS
HABÍA LUZ O ALGO PARECIDO A LA LUZ 

