PEQUEÑAS RECETAS PARA ESCRIBIR , AMAR Y MORIR
Contrario al cliché que podría proponer su título, Santiago Azar dispone un poemario plagado de reflexiones sobre el oficio, donde el hablante en primera persona asume una voz doliente, que lejos de dar recetas, narra sucesos cotidianos, derrotas y aspiraciones.
El libro contiene una melancolía crítica que, a punta de lirismo, va desenmarañando un lazo con la tradición poética de su generación antecesora, atisbos que pueden ser unidos a la poesía de Rojas, Parra o Lihn.

LA HOJA EN BLANCO
LA BUENA EDUCACIÓN
9 KILÓMETROS
KAWESQAR, HIJOS DE LA MUJER SOL
JARDINERÍA Y HUERTOS FAMILIARES
ISABELISIMA
INICIATIVA , ASTRAL Y PRECURSORA
HEBRAS
HABLAN LOS MUROS
HABÍA LUZ O ALGO PARECIDO A LA LUZ 

